El pasado domingo, Nules volvió a demostrar que las tradiciones que nacen del corazón del pueblo son las que mejor resisten al paso del tiempo. El Día de les camareres de la Mare de Déu de la Soletat se vivió con emoción, orgullo y un sentimiento compartido que unió a familias enteras alrededor de la devoción por la Virgen. Aunque la lluvia impidió la procesión, nada logró empañar la intensidad de una jornada que, una vez más, recordó la importancia del trabajo silencioso, constante y profundamente humano de les camareres.
En un año especialmente significativo, marcado por la convivencia, la responsabilidad y la fe compartida, hablamos con Teresa Vicent, Claudia Gil, Gema Pascual, Maria Valls y Marta Montoliu, Camareres de la Mare de Déu de la Soletat de este año. Su testimonio nos abre una ventana a todo aquello que no se ve: los preparativos, las emociones, la unión del grupo y la vivencia íntima de una tradición que sigue latiendo gracias a quienes la sienten como parte esencial de su vida y de la identidad de Nules. Con la procesión reprogramada para este domingo 19 de abril, les Camareres 2026 nos ayuda a entender por qué este camino deja una huella que perdura mucho más allá de los actos oficiales.
1. ¿Cómo recordáis el momento de la imposición de medallas del 9 de junio de 2025?
Lo recordamos como un día de mucha alegría, todas juntas recibiendo las medallas y compartiendo espacio y acto con les Camareres del año anterior. Al fin y al cabo, Nules es un pueblo y todas nos conocemos; incluso muchas somos amigas y pudimos compartir un instante muy especial y cargado de emoción. También fue la primera vez que cantamos la Salve, y poder mirar a la Virgen sabiendo que empezaba un año irrepetible fue todo un regalo.

2. ¿Qué significó para vosotras asumir una responsabilidad tan arraigada?
Para todas ha sido una responsabilidad y una suerte poder vivir esta fiesta rodeadas de familia, amigos y mucho soporte por parte de Capelleras e Iglesia. Ha sido un año de servir y saber por qué y para qué se servía. Las tradiciones siempre son muy bonitas y emocionales para todos, y ha sido una suerte poder vivirlo en primera persona.
3. ¿Cómo vivisteis el día de la “Mesa” del 29 de junio?
El diseño de la mesa fue consensuado por todas. Durante el proceso fuimos cambiando cosas conforme a las flores de las que disponíamos. Junto a madres, primas, etc., confeccionamos una mesa que para nosotras estaba al nivel del 25 aniversario de la coronación. Fue un trabajo en equipo precioso de vivir, al igual que el proceso anterior de recolección de flores. Para todas ha sido uno de los días más destacados y que guardamos con más cariño por lo especial que resultó.
4. ¿Cómo definirías la unión del grupo y qué os ha hecho más fuertes?
Ha sido una unión muy especial, como todas las uniones de camareras. Hemos trabajado en equipo muy bien y hemos sabido comunicarnos perfectamente durante todo el año. La verdad es que todas nos conocíamos con anterioridad, y haber podido compartir el año juntas ha sido una verdadera suerte para todas.
5. ¿Qué momentos os han hecho sentir que formabais parte?
Sin duda el día 29 de junio, pero también la festividad y misa del 25 aniversario, donde todas éramos conscientes del momento tan significativo en el que nos encontrábamos. Todas consideramos una verdadera fortuna haber podido vivir ese aniversario y sentir que formábamos parte de algo verdaderamente especial, de esos recuerdos que solo se viven una vez en la vida.

6. ¿Cómo se vive desde dentro la promesa y la ofrenda de octubre?
Un acto muy bonito y con el plus de ir acompañadas de portadores de la Mare de Déu. Poder asistir a la ofrenda en las fiestas de la Soledad como camareras ha sido un momento muy emotivo. Ojalá la tradición se propague entre las peñas de los más jóvenes para hacer de dicha ofrenda un acto mucho más multitudinario.
7. ¿Qué supuso formar parte del 25 aniversario de la coronación?
Ha supuesto mucha ilusión y un privilegio percibido por todas. Además, hemos notado la ilusión del pueblo. Nos han arropado muchísimo y por ello estamos muy agradecidas.
8. ¿Qué recuerdo de ese aniversario te gustaría conservar para siempre?
Nos gustaría conservar a todas la unión que hemos conseguido y la ilusión tan especial que ahora tenemos por la Virgen. Ojalá Dios nos ayude a mantenerla siempre y a vivirla tanto como este año la hemos sentido.
9. ¿Cómo se siente este tramo final del año tan espiritual?
Se siente como un tiempo emotivo en el que recuerdas a familiares y vivencias con ellos, y lo afortunadas que somos de poder vivir por todo lo alto una fiesta por la Virgen de nuestro pueblo. Hemos sentido mucho el calor de la Virgen y de Dios en los días más cercanos, incluso con la dificultad del clima el domingo (día de la fiesta).
10. ¿Qué os lleváis de esos momentos de reconocimiento en grupo?
Nos llevamos mucha alegría y mucho compañerismo. Todas hemos trabajado con ilusión y con mucha predisposición, haciendo de los días más exigentes recuerdos que guardaremos siempre.

11. ¿Cómo os preparáis para la procesión aplazada de este domingo?
Estar detrás de la Virgen en la única y última procesión seguro tiene un punto muy emotivo, que se incrementa con el aplazamiento que sufrimos la anterior semana. Estamos a punto de cerrar el ciclo y la alegría y la nostalgia se juntan creando sensaciones nuevas pero muy intensas.
12. ¿Qué esperas vivir en esta procesión de cierre?
Mucha emoción y devoción. Que nuestra Virgen nos ayude a que salga de la mejor manera posible y que todo el pueblo de Nules la arrope como merece.
13. ¿Cómo describirías la labor de limpieza y disponibilidad compartida?
En grupo todo es más fácil y se ha convertido incluso en una rutina graciosa y disfrutable. Sin duda ha sido nada duro, y todas repetiríamos los días de limpieza para poder empezar el año de nuevo. La recompensa es mucho mejor.
14. ¿Qué destacarías de la labor de las capelleres y de Ramón?
Todas han sido amables y cariñosas. Hemos tenido suerte y hemos reído y disfrutado con ellas. Sin duda esto no sería posible sin ellas; merecen mucho más reconocimiento del que a veces reciben. Sin olvidar a Ramón, mayordomo de la Mare de Déu, la cabeza de toda esta preciosa labor.
15. ¿Qué será lo que más os emocione al recordar esto en unos años?
Sin duda, los días en los que había que realizar un acto donde nuestras familias y amigos venían a apoyarnos y nos hacían sentir respaldadas. Hemos tenido suerte de poder realizar la fiesta de les camareres y eso todas lo agradecemos, en su mayoría, a nuestras familias.

Una tradición que sigue latiendo en el corazón de Nules
Desde La Veu de Nules queremos agradecer profundamente a les Camareres 2026 el tiempo, la cercanía y la generosidad con la que han compartido cada vivencia de este año tan especial para ellas. Sus palabras no solo iluminan el trabajo que no se ve, sino también la emoción que sostiene una tradición que ha pasado de generación en generación y que sigue viva gracias a personas que la sienten, la cuidan y la honran.
Escucharlas es recordar que detrás de cada acto, de cada gesto y de cada celebración hay familias, amistades, recuerdos y una devoción que une al pueblo entero. Este año ha sido para ellas un camino de aprendizaje, de responsabilidad compartida y de una convivencia que permanecerá en su memoria mucho más allá de los actos oficiales.
Deseamos que la procesión de este domingo 19 de abril sea un momento de reencuentro, de emoción compartida y de orgullo colectivo. Que la Mare de Déu de la Soletat siga acompañando a Nules, inspirando unión, serenidad y ese sentimiento tan nuestro que hace que cada celebración sea, en el fondo, un reflejo de lo que somos como pueblo.




