Nules vivió este sábado 20 de diciembre una intensa y emocionante jornada dedicada al judo gracias a la organización de dos eventos impulsados por el Judo Nulense. Por la mañana tuvo lugar una nueva cita de la Liga Valenciana, mientras que por la tarde el pabellón se transformó en un espacio lúdico con Judomanji, una actividad pensada para que los más pequeños disfrutaran del judo junto a sus familias.
La competición matinal dejó un excelente balance para el club local, cuyos judocas demostraron un gran nivel sobre el tatami y regresaron a casa con un amplio medallero:
- Oros: Joan, Anastasia, Viiktoria, Eduard, Alex, Iara, Daniella VKV, Aitana L, Martín y Adrian.
- Platas: Álvaro, Toms, Rima, Joel, Ginés, Carlos G, Daniela M, Alexandra, Sara V y Sara A.
- Bronces: Walid, Nuria, Andrés, Sorin, Pedro, Gabriela, Joan T, Sergio, Joaquín, Mateo, Dafne, Aitana, Borja, Anna, Vega y Mía.

Por la tarde, Judomanji puso el broche más familiar y divertido a la jornada. Padres e hijos compartieron juegos, dinámicas y momentos especiales que reforzaron los valores del judo y dejaron un recuerdo imborrable para los más pequeños.
El responsable del Judo Nulense, Pedro Fandos Planelles, quiso destacar la importancia del trabajo colectivo en el éxito de la jornada: “Ha sido un día muy especial para el club. Ver a nuestros judocas competir por la mañana y luego disfrutar con sus familias por la tarde demuestra que el judo es mucho más que un deporte. Quiero agradecer profundamente la implicación de los padres y madres, el esfuerzo de los alumnos, el apoyo de la Federación y la colaboración del Ayuntamiento de Nules. Sin todos ellos, nada de esto sería posible.
Pedro también tuvo palabras de reconocimiento para el concejal de Deportes: “Agradecemos especialmente a Gabriel su presencia y apoyo constante. Es fundamental sentir que nuestro trabajo tiene respaldo institucional.”

Un día para recordar
A medida que avanzaba la tarde y el pabellón comenzaba a vaciarse, quedaba en el ambiente la sensación de haber vivido algo especial. No era solo el eco de los combates de la mañana ni las risas de los más pequeños durante Judomanji; era la impresión de que el Judo Nulense había logrado unir en una misma jornada la esencia competitiva del deporte con la calidez de una actividad familiar.
El tatami, que horas antes había sido escenario de esfuerzo, técnica y superación, se transformó en un espacio de juego y complicidad entre padres e hijos. Esa dualidad —la del judo como disciplina y como punto de encuentro— quedó más visible que nunca. Las familias se marchaban con la satisfacción de haber compartido algo más que una actividad deportiva: un recuerdo que, para muchos, quedará asociado a los primeros pasos de sus hijos en este deporte.
El trabajo conjunto de padres, madres, alumnos, la Federación y el Ayuntamiento de Nules se hizo notar en cada detalle de la organización. La implicación de todos permitió que la jornada fluyera con naturalidad, demostrando que el club no solo crece en número de judocas, sino también en cohesión y capacidad para movilizar a toda su comunidad.
Cuando las luces del pabellón se apagaron, quedó claro que el Judo Nulense había firmado una de esas jornadas que fortalecen la identidad de un club. Un día que no se mide solo en medallas, sino en emociones compartidas, en vínculos reforzados y en la certeza de que el judo en Nules sigue construyéndose con pasión, dedicación y un espíritu colectivo que lo impulsa hacia nuevos retos.

