Nules está más cerca que nunca de recuperar una parte esencial de su patrimonio. El Ayuntamiento ha realizado una aportación de 50.000 euros a la Associació l’Orgue de Tots, un impulso decisivo que permite avanzar hacia la fase final del proyecto de reconstrucción del órgano histórico de la Iglesia Mayor, desaparecido en 1938 durante la Guerra Civil.
El anuncio se ha realizado esta misma mañana en el Ayuntamiento con la presencia del alcalde de Nules,David García; el concejal de Patrimonio,Guillermo Latorre; el presidente de la Associació l’Orgue de Tots,Vicent Flich; y el cura-párroco, mossénManuel Agorreta. Todos ellos han destacado la trascendencia de esta aportación para culminar un proyecto que comenzó en 2021 y que ha movilizado a vecinos, entidades y amantes del patrimonio.

La iniciativa, impulsada por la Associació l’Orgue de Tots, se articula a través de una campaña de apadrinamiento de tubos, con la que se pretende recuperar un instrumento documentado en Nules desde 1563 y que formó parte de la vida cultural y religiosa del municipio durante siglos.
Las donaciones —de 50, 100, 250, 500, 1.000 y 1.500 euros— pueden realizarse mediante el código QR presente en la cartelería distribuida por el municipio, a través de la web www.orguedenules.com, o en las oficinas parroquiales de la Plaza Mayor, 10.
Tanto el Ayuntamiento como la asociación y la parroquia han querido subrayar que “este proyecto cobra más relevancia si cabe porque no excluye a nadie, porque nos une a todos como pueblo, y porque es una magnífica oportunidad de hacer historia teniendo en cuenta que el nombre de los donantes será grabado en los tubos, de manera que podremos dejar nuestra huella y un gran legado a las generaciones posteriores”.
Un legado que vuelve a sonar
La recuperación del órgano de Nules trasciende lo material: es un acto de memoria, identidad y unión. Con esta donación municipal y el compromiso de la ciudadanía, el municipio se acerca a devolver la voz a un instrumento que durante siglos acompañó celebraciones, marcó el ritmo de la vida local y simbolizó la fuerza cultural del pueblo.
Hoy, Nules demuestra que cuando una comunidad se une por su patrimonio, es capaz de reconstruir no solo un órgano, sino también la emoción de pertenecer a una historia compartida que seguirá resonando en las generaciones futuras.




