El Handbol Nules vivió un fin de semana de máxima intensidad en la Copa, con partidos en todas sus categorías y un denominador común: la entrega, la evolución y la identidad competitiva que define al club. Desde los equipos infantiles hasta el sénior, cada conjunto dejó su sello en una jornada que volvió a demostrar que el proyecto deportivo avanza con paso firme y con una base sólida que crece semana tras semana.
Llíria 39 – 15 Quinto Pino Restaurante Nules
El infantil femenino afrontó un reto mayúsculo ante el líder de la Copa. Las jugadoras de Amparo firmaron un inicio muy serio, con múltiples recuperaciones defensivas y llegadas claras a portería que mantuvieron el marcador igualado durante muchos minutos. Los errores en el lanzamiento abrieron distancia antes del descanso, y en la segunda mitad la intensidad del Llíria —sumada a casi diez penaltis en contra— terminó de romper el partido. Aun así, el equipo mostró garra, compromiso y una actitud admirable, destacando la aportación de las nuevas incorporaciones.

Stock Ceramics Nules 23 – 39 Xàtiva
El cadete masculino recibió al líder del grupo con un plan claro: defensa en bloque, ataques largos y contragolpe. Durante diez minutos, los de Vicente Barreda dominaron juego y marcador. Pero una desconexión de catorce minutos permitió un parcial de 0–13 que condicionó el resto del encuentro. El equipo, lejos de rendirse, se recompuso y volvió a competir de tú a tú hasta el final. Una derrota que deja aprendizaje y confirma que el grupo sigue creciendo y quiere más.

Juan Carlos Cañada Seguros Helvetia Nules 18 – 22 Xàtiva
El infantil masculino regresó a la Copa con un duelo de ritmo altísimo. Tras un inicio igualado, varios errores de lanzamiento permitieron al Xàtiva abrir una ventaja de cinco goles, reducida a cuatro al descanso. La segunda parte fue un ejercicio de carácter: defensas sólidas, portería decisiva y un equipo que llegó a ponerse a un solo gol. La remontada estuvo cerca, pero un par de fallos en momentos clave impidieron culminarla. El equipo dejó una imagen excelente y un esfuerzo incuestionable.

Enrique Solá e Hijos Ford Nules 33 – 21 BM Torrent
El juvenil masculino afrontaba el primero de los tres partidos decisivos para alcanzar la final de Copa. Pese a las pérdidas de balón, el equipo de Jose Doñate compensó con una defensa muy seria y un ataque eficaz en los momentos clave. El triunfo permite al equipo seguir dependiendo de sí mismo y encarar con confianza los dos encuentros restantes.

Sueca 18 – 20 Rural Nostra Nules
El juvenil femenino protagonizó una de las grandes alegrías del fin de semana. Tras un inicio con fallos en ataque que permitieron al Sueca adelantarse, las jugadoras de Manolo ajustaron la defensa y llegaron al descanso con un 11–11 que reflejaba la igualdad. En la segunda parte, el Sueca volvió a escaparse, pero el equipo reaccionó con una defensa firme y un ataque más eficaz. La remontada culminó con un 18–20 que demuestra la madurez competitiva de un equipo que supo ganar un partido desde atrás.

Caixa Rural Nules 31 – 30 Benicarló
El sénior masculino abrió la Copa sin margen de error ante un rival desconocido pero muy competitivo. El Benicarló impuso un ritmo altísimo desde el inicio, obligando al equipo a ajustar su defensa. Tras un 13–16 al descanso, la segunda parte fue un intercambio constante de golpes. El Nules llegó a ponerse tres arriba, pero el Benicarló igualó a falta de un minuto. En la última posesión, los locales anotaron y, en la acción final, la portería del Nules detuvo el lanzamiento visitante para asegurar una victoria tan sufrida como celebrada.

Morvedre 42 – 28 Avariento Electricidad Nules
El cadete femenino compitió de tú a tú durante la primera parte, con una defensa anticipativa y ataques directos que generaron buenas situaciones de gol. En la segunda mitad, el cansancio y las pérdidas permitieron al Morvedre correr al contraataque y ampliar la diferencia.

Un club que crece desde la entrega, la formación y el orgullo de competir
El fin de semana deja claro que el Handbol Nules no solo compite: construye, crece y se reafirma como un proyecto deportivo que mira al futuro con ambición y orgullo. Cada equipo, desde los más pequeños hasta el sénior, ha demostrado que la identidad del club no se mide únicamente en marcadores, sino en compromiso, evolución y una forma de entender el deporte basada en el esfuerzo colectivo.
En un momento en el que consolidar estructuras deportivas exige constancia y dedicación, el Handbol Nules vuelve a mostrar que su fortaleza reside en su gente: en los jugadores que no dejan de aprender, en los entrenadores que moldean carácter y en las familias que sostienen, semana tras semana, el pulso del club.
Porque en Nules, el balonmano es más que un juego: es una escuela de valores, un espacio de comunidad y un orgullo compartido que se renueva en cada partido. Y si algo ha demostrado este fin de semana, es que el Handbol Nules avanza unido, con paso firme y con la convicción de que lo mejor está aún por llegar.




