Nules continúa reforzando su compromiso con la cultura y la divulgación artística a través de propuestas que acercan el arte al público de forma directa, didáctica y participativa. El Ayuntamiento, mediante la Concejalía de Cultura, ha celebrado recientemente la actividad Mirar el arte (Mir‑arte), una acción que ha permitido a los asistentes descubrir un episodio clave de la historia del arte mientras presenciaban en vivo el proceso creativo de una obra pictórica.
La sesión estuvo protagonizada por Patricia Mir, crítica de arte y profesora de Estética y Arte en la Universitat Jaume I, y por Mari Carmen López Olivares, artista visual y copista oficial del Museo del Prado. Ambas desarrollaron una acción performativa que combinó una explicación detallada sobre el impresionismo con la creación en directo de una pintura inspirada en este movimiento. Mientras la profesora desgranaba técnicas, miradas y claves del periodo, la artista plasmaba sobre el lienzo la obra que el público veía nacer ante sus ojos.

La concejala de Cultura, M. José Esteban, destacó el valor de esta propuesta para acercar el arte a la ciudadanía: “Hemos podido disfrutar del arte en directo y descubrir más sobre la mirada y las técnicas del impresionismo. De hecho, hemos ofrecido una nueva propuesta cultural próxima, didáctica e inspiradora”.
El acto culminó con un gesto que refuerza el compromiso municipal con la creación artística: la obra realizada durante la actividad fue donada al Ayuntamiento de Nules, donde pasará a formar parte del legado cultural del municipio.
Un municipio que convierte la cultura en un espacio de encuentro y futuro
La acción Mir‑arte deja en Nules algo más que una obra pictórica: deja una forma de mirar. En un tiempo en el que la cultura compite con la inmediatez y el ruido, el municipio ha demostrado que sigue apostando por los procesos lentos, por la creación que se comparte y por el conocimiento que se transmite de persona a persona. La unión entre la palabra experta y la mano que pinta en directo ha permitido que el público no solo contemplara una obra, sino que entendiera su origen, su respiración y su sentido.
Este tipo de iniciativas consolidan a Nules como un espacio donde la cultura no se limita a ser programada, sino que se vive, se toca y se piensa. La donación de la obra al Ayuntamiento no es un gesto protocolario: es la voluntad de que el arte permanezca, dialogue con el municipio y forme parte de su memoria colectiva. Cada pincelada que ahora pasa a integrar el patrimonio local es también una invitación a seguir construyendo un legado que no se mide en metros cuadrados de museo, sino en la capacidad de un pueblo para emocionarse, aprender y reconocerse en la creación artística.
Nules reafirma así su vocación cultural: un municipio que no solo organiza actividades, sino que genera experiencias; que no solo muestra arte, sino que lo acerca; que no solo conserva patrimonio, sino que lo amplía con nuevas miradas. Y en esa apuesta, Mir‑arte se convierte en un símbolo de lo que la cultura puede ser cuando se abre a la ciudadanía: un puente entre generaciones, un espacio de descubrimiento y una forma de proyectar futuro desde la sensibilidad y el conocimiento.




