El Raval de Sant Joan de Nules se prepara para vivir desde este sábado uno de los momentos más esperados del calendario festivo: el inicio dels bous al carrer en honor al patrón. A partir del sábado 20 de junio, las calles del barrio volverán a llenarse de emoción, tradición y ambiente popular en unas celebraciones que forman parte esencial de la identidad del municipio.
Las Fiestas regresan con un cartel taurino de primer nivel, jornadas de vaques, bous embolats y vesprades de corro que reunirán a peñas, vecinos y aficionados en un programa que combina historia, participación y cultura popular.
Además, algunos de los festejos taurinos serán retransmitidos en directo por TV Nules a través de www.laveudenules.es o del canal de YouTube de La Veu de Nules, permitiendo que la fiesta llegue también a quienes no puedan vivirla desde la calle.
La defensa de una tradición que forma parte de lo que somos
En Nules, els bous al carrer no son solo un festejo: son una expresión cultural que ha acompañado al pueblo durante años. Una tradición que ha sobrevivido porque forma parte de la manera de entender la fiesta, la convivencia y el sentimiento de pertenencia. Para muchos vecinos, los festejos taurinos representan identidad, memoria colectiva y continuidad, un vínculo que une a generaciones y que explica por qué el Raval vive estos días con tanta intensidad.

Las peñas, las familias y los aficionados han sido siempre los guardianes de esta tradición, manteniéndola viva con respeto, organización y un profundo sentido de comunidad. Defender els bous al carrer es, para muchos, defender una parte esencial de lo que somos como pueblo: una cultura compartida que se transmite no solo con palabras, sino con vivencias, recuerdos y calles llenas de vida.
Llenemos las calles: tradición, identidad y generaciones que siguen escribiendo la historia
Los bous al carrer en honor a Sant Joan no son solo un festejo taurino: son un latido colectivo. Son la memoria de quienes los vivieron hace décadas, la ilusión de quienes los descubren ahora y el orgullo de un barrio que cada año demuestra que la tradición no se hereda: se vive, se comparte y se defiende.
Por eso, este sábado y durante toda la semana, las calles del Raval deben llenarse. Llenarse de vecinos, de familias, de peñistas, de visitantes, de emoción y de respeto por una fiesta que forma parte del ADN de Nules.
Que el Raval vuelva a ser un hervidero de vida. Que la tradición siga viva en cada esquina. Que un pueblo entero demuestre que cuando suena el cohete, la historia continúa.




