El Ayuntamiento de Nules ha hecho públicos los nombres de las personas ganadoras de los diferentes concursos incluidos en la campaña #Compresamborgull, una iniciativa municipal destinada a visibilizar al colectivo LGTBI+ coincidiendo con la celebración del Día Internacional del Orgullo, cada 28 de junio. La propuesta, desarrollada del 1 al 30 de junio, ha logrado una muy buena acogida tanto entre el comercio local como entre el vecindario, consolidándose como una acción clave para dinamizar la economía de proximidad.

Reconocimientos al comercio y a la creatividad local
El comercio Mon Regal ha sido distinguido con el premio a la mejor decoración de escaparate, dotado con 500 euros, tras ser valorado como la propuesta más atractiva entre la treintena de establecimientos participantes.
En el ámbito digital, la fotografía publicada en redes sociales con el hashtag #compresamborgull que ha obtenido más likes ha sido la realizada por Carbal Yule en el escaparate del comercio Bar 47, galardonada también con 500 euros.

Premios para el vecindario
La campaña ha querido premiar también a los vecinos y vecinas que realizaron compras en los comercios adheridos. En total, se han sorteado 50 vales de 100 euros para consumir en cualquiera de los locales participantes, reforzando así la dinamización del comercio de proximidad y el impacto económico en el municipio.
Una campaña con 951 participaciones
Con 951 participaciones, la iniciativa confirma su impacto social y comercial. La concejala de Comercio y Políticas de Igualdad, Gemma Carratalá, ha valorado muy positivamente el resultado: “estamos muy contentos del resultado obtenido con la campaña, por un lado hemos conseguido dinamizar las compras del comercio local, y por otro dar visibilidad al colectivo LGTBI+ al llenar todo el pueblo de los colores de la diversidad”.

El orgullo que fortalece al comercio de proximidad
En Nules, cada compra, cada escaparate y cada gesto han tejido un mensaje que trasciende la campaña: la diversidad no solo impulsa la igualdad, también dinamiza la economía local y refuerza el vínculo entre comerciantes y vecindario. Cuando un pueblo convierte el comercio de proximidad en altavoz de la inclusión, el orgullo deja de ser una celebración para convertirse en una forma compartida de progreso.




