Los centros educativos públicos de Nules comenzarán a recibir las transferencias del Pla EduClima, el programa autonómico impulsado por la Generalitat Valenciana para mejorar la climatización y el confort térmico en las aulas antes del inicio del próximo curso. El municipio recibirá 56.500 euros, una inversión que el Partido Popular de Nules ha celebrado como “más climatización para nuestros centros y más inversión para Nules”.
Según la formación, las ayudas llegarán directamente a cada centro: el CEIP Cervantes, el CEIP Jaume I, el CEIP Lope de Vega y el CEIP Pío XII recibirán 5.000 euros cada uno; el CEIP Nou Pedro Alcázar contará con 6.500 euros; la escuela infantil Los Gorriones dispondrá también de 5.000 euros; y el IES Gilabert de Centelles será el centro con mayor dotación, con una transferencia de 25.000 euros destinada a actuaciones de climatización. El PP defiende que estas aportaciones permitirán “actuar con rapidez” y mejorar las condiciones térmicas “desde el primer día de clase”.

Los docentes discrepan: “Esto no es un plan de climatización, es un parche”
La comunidad educativa, sin embargo, ofrece una lectura muy distinta. Docentes de varios centros consultados consideran que la inversión es claramente insuficiente y que no permitirá abordar el problema real: la falta de climatización integral en los edificios.
“Con estas cantidades solo se puede climatizar algunas aulas, y no podemos discriminar a unos alumnos sobre otros”, señalan. Añaden que, en la práctica, “como mucho da para ventiladores”, una solución que consideran impropia del siglo XXI: “Si los ventiladores fueran la solución, ya los habríamos llevado nosotros mismos hace tiempo”.
Los profesionales reclaman un plan de climatización total para cada centro, con instalaciones completas de aire acondicionado, renovación de equipos y adecuación de infraestructuras. “Esto son migajas para que parezca que se adopta alguna medida, pero no sirve para solucionar el problema. Es un parche”, afirman.
La climatización escolar es una reivindicación recurrente en los centros educativos de la Comunitat Valenciana, donde las olas de calor y las temperaturas extremas han convertido el confort térmico en una cuestión de salud, bienestar y rendimiento académico. Los docentes insisten en que la solución pasa por una inversión estructural y no por ayudas puntuales que, según comentan, “no cambian la realidad de los centros”.




