El incendio forestal declarado el pasado sábado en La Vall d’Uixó ha vivido este martes un giro inesperado. Durante la noche del lunes y toda la mañana de hoy, el fuego apenas había avanzado, se mantenía contenido y solo dejaba una densa columna de humo que se extendía por los valles debido a la inversión térmica. Esa imagen de calma, sin embargo, ha resultado ser engañosa, y la situación se ha complicado a primera hora de la tarde con un rebrote en la zona de la Solana, muy próximo al núcleo urbano de Artana, que continúa evacuado.
La inversión térmica ha marcado toda la evolución del incendio durante la mañana. Este fenómeno ha impedido que el humo ascendiera y se dispersara, acumulándose en las zonas bajas y dificultando la visibilidad. Aunque la extensión afectada no crecía y no se observaban llamas activas, los técnicos insistían en que el fuego seguía vivo y con capacidad de reactivarse en cuanto cambiara el comportamiento atmosférico. Además, esta situación ha limitado el trabajo de los aviones, que no han podido operar en algunos puntos, mientras que las unidades helitransportadas sí han podido volar con normalidad.

Los esfuerzos del operativo se han concentrado en los frentes más sensibles del incendio, especialmente en el eje Alcúdia de Veo – Tales – Benitandús, donde se trabaja para evitar que el fuego avance hacia zonas habitadas. También preocupa la evolución en Alfondeguilla y en el Montí de Onda, áreas donde los bomberos refuerzan líneas de defensa para contener posibles reactivaciones. Paralelamente, numerosos equipos terrestres continúan fijando perímetros en todo el entorno del incendio, una tarea clave para evitar nuevos avances.
El rebrote registrado en Artana ha obligado a redirigir medios y a priorizar la contención de este nuevo foco. La proximidad al núcleo urbano, todavía desalojado, complica las opciones de que los vecinos puedan regresar a sus casas en las próximas horas. Mientras tanto, los habitantes de Artana permanecen acogidos en los puntos habilitados por el Ayuntamiento de Nules, que mantiene abiertos el polideportivo municipal y el multifuncional para atender a las familias afectadas.
La previsión de una ola de calor este miércoles añade presión al operativo. Las altas temperaturas podrían favorecer reactivaciones y dificultar el control del incendio, por lo que los responsables insisten en la importancia de consolidar el máximo perímetro posible antes de que llegue el calor extremo.
Más de 400 efectivos terrestres, junto a numerosos medios aéreos, continúan desplegados en una emergencia que afronta su cuarto día sin control definitivo. Aunque la Vall d’Uixó y la Vilavella han recuperado cierta normalidad, la comarca sigue pendiente de la evolución del incendio, que pese a la aparente contención de la mañana, mantiene potencial de crecimiento.
La tarde se complica y las próximas horas serán decisivas.




