Nules ha demostrado en los últimos días una capacidad de respuesta ejemplar ante el grave incendio forestal que afecta a la Sierra de Espadán y que ha obligado a evacuar a centenares de vecinos de localidades como La Vilavella y Artana. En total, alrededor de doscientas personas se encuentran acogidas en el Polideportivo Municipal de Nules, convertido desde el primer momento en el centro neurálgico de la emergencia.

La magnitud del dispositivo ha puesto de manifiesto la solidaridad, coordinación y entrega de todo el municipio. Los distintos departamentos del Ayuntamiento han trabajado de forma conjunta y sin descanso para garantizar atención, servicios básicos y acompañamiento a las personas evacuadas. La respuesta ha sido inmediata, eficaz y profundamente humana.
La implicación de la corporación municipal ha sido absoluta. Todos los concejales y concejalas, independientemente de su grupo político, han estado presentes en el Polideportivo, colaborando en las necesidades organizativas y trasladando incluso las reuniones y comisiones de gobierno al propio recinto para mantener la actividad ordinaria sin dejar de atender la emergencia.

El alcalde de Nules, David García, ha querido poner en valor el comportamiento del municipio en estos días tan difíciles: “El gran ejemplo de responsabilidad, compromiso y solidaridad que ha dado nuestro pueblo. Cuando las circunstancias lo han requerido, Nules ha estado a la altura, demostrando que somos un municipio acogedor y comprometido con los pueblos vecinos.”
La coordinación institucional también ha sido clave. El Ayuntamiento ha agradecido la colaboración de todas las administraciones públicas implicadas, una cooperación que se ha reforzado con la visita de la vicepresidenta primera de la Generalitat Valenciana, Susana Camarero; del vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus; de la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé; y de la subdelegada del Gobierno en Castellón, Antonia García. Con ellos se ha compartido el dispositivo desplegado y las necesidades derivadas de la emergencia.

El consistorio ha reconocido también el extraordinario trabajo de la Policía Local, la Brigada Municipal, Protección Civil, Cruz Roja, el personal de Servicios Sociales, Limpieza, y todas las personas voluntarias que han prestado ayuda desde el primer momento. Un agradecimiento que se extiende a los servicios de emergencia y a los profesionales que han trabajado intensamente para proteger a la población y controlar el incendio.

Aunque Nules ha sido municipio de acogida, también ha sufrido directamente las consecuencias del fuego: 350 hectáreas de su término municipal han resultado quemadas, lo que evidencia el doble esfuerzo asumido por la localidad, atendiendo simultáneamente a su propio territorio afectado y a las personas evacuadas de los municipios vecinos.
El Ayuntamiento de Nules reitera su compromiso de continuar colaborando con todas las administraciones y organismos implicados mientras sea necesario, manteniendo el espíritu de servicio público, cooperación institucional y solidaridad que ha caracterizado la actuación del municipio durante toda esta emergencia.
Un pueblo que responde con humanidad cuando la emergencia llama a su puerta
La crisis ha revelado algo más profundo que la eficacia de un dispositivo: ha mostrado la esencia de un municipio que entiende la solidaridad como una forma de estar en el mundo. Nules ha sabido abrir sus espacios, reorganizar su ritmo y convertir un polideportivo en un hogar temporal para quienes tuvieron que abandonar el suyo. Ha demostrado que la fortaleza de un pueblo no se mide solo en recursos, sino en su capacidad de actuar unido, de sostener a los demás y de no mirar hacia otro lado cuando la realidad exige compromiso.
En estos días, Nules no solo ha protegido a su gente y a su territorio; ha protegido también la dignidad, la tranquilidad y la seguridad de cientos de vecinos de la comarca. Y esa manera de responder —serena, organizada y profundamente humana— es la que define a las comunidades que saben estar a la altura de los momentos difíciles.




