Nules afronta el último fin de semana de agosto con una previsión marcada por la estabilidad atmosférica, el cielo despejado y la ausencia total de precipitaciones, según la AEMET. La principal novedad llega con el descenso térmico que comenzará a notarse a partir del sábado y que anticipa el final de un verano excepcionalmente caluroso en la comarca de la Plana Baixa.
Durante los últimos meses, Nules ha vivido uno de los veranos con mayor sensación de bochorno de los últimos años. Las noches tropicales han sido constantes, con registros inéditos que han superado los 37 grados de madrugada, y numerosos episodios de alertas meteorológicas por calor intenso, con máximas diurnas alcanzando o rozando los 40 grados. Un verano extremo que ha marcado récords y ha puesto a prueba la resistencia térmica de la población.
Viernes: estabilidad absoluta y ambiente veraniego
El viernes llega con cielos despejados, 0% de precipitación y temperaturas que oscilarán entre los 22 grados de mínima y los 31 de máxima. El viento soplará flojo, con predominio del sureste (SE) entre 5 y 15 km/h, aportando una sensación térmica estable y sin sobresaltos. El índice UV, situado en 6, mantiene la recomendación de evitar la exposición solar en las horas centrales.

Sábado: primeras señales del cambio y ambiente más suave
El sábado mantendrá el cielo despejado y la ausencia total de lluvia, pero ya dejará entrever un descenso térmico que marcará el inicio del cambio de tendencia. Las temperaturas se moverán entre los 20 y 30 grados, un alivio térmico respecto a las jornadas sofocantes de semanas anteriores. El viento seguirá llegando del sureste (SE), suave, con rachas de 5 a 15 km/h, y el índice UV ascenderá a 7, propio de un día luminoso y plenamente estable.
Domingo: continuidad del descenso y jornada más respirable
El domingo consolidará la tendencia iniciada el sábado: cielos despejados, 0% de precipitación y un ambiente mucho más llevadero. Las temperaturas oscilarán entre los 19 y 30 grados, marcando un final de mes más amable y respirable. El viento, nuevamente del sureste, soplará entre 5 y 15 km/h, suficiente para aportar frescor sin alterar la estabilidad del día.
Temperaturas más suaves para despedir agosto, aunque septiembre aún podría dejar algún golpe de calor
El alivio térmico que llega este fin de semana no solo marca un cambio de ritmo: simboliza el final de un verano excepcionalmente duro, húmedo y persistente. Las máximas más contenidas y las noches más frescas permitirán recuperar el descanso perdido durante semanas en las que el bochorno fue protagonista absoluto.
Aun así, los meteorólogos recuerdan que el descenso no significa que el calor haya terminado por completo. Es probable que septiembre, e incluso octubre, todavía dejen algún pico de calor puntual, como suele ocurrir en el Mediterráneo. Sin embargo, la sensación de bochorno irá disminuyendo día a día, gracias a la pérdida progresiva de humedad nocturna y a la mayor estabilidad térmica que acompaña el final del verano.
Nules encara así un cierre de agosto más amable, con luz, calma y un respiro que muchos esperaban. Un fin de semana que no solo anuncia el cambio de tiempo, sino también el regreso del ritmo sereno que trae septiembre.





