Nules afrontará mañana miércoles una vuelta al cole condicionada por un cambio radical en el tiempo. Después de un martes especialmente caluroso, en el que el municipio ha alcanzado los 36 grados, la AEMET prevé para la jornada de mañana un escenario completamente distinto: cielos cubiertos, alta probabilidad de lluvia y un descenso notable de las temperaturas.

La previsión meteorológica apunta a un miércoles inestable, con precipitaciones que podrían aparecer desde primera hora y acompañar la entrada de los escolares a los centros educativos. Las temperaturas caerán de forma significativa, con máximas que rondarán los 32 grados y mínimas próximas a los 22, un contraste marcado respecto al episodio de calor intenso vivido hoy. El viento soplará con rachas moderadas, reforzando la sensación de cambio térmico y dejando un ambiente más húmedo y variable.
Este giro meteorológico obligará a las familias a adaptar la rutina del regreso a las aulas: paraguas, ropa ligera pero impermeable y previsión ante posibles chubascos durante los desplazamientos. La situación, aunque habitual en estas fechas, llega tras un día de calor excepcional que ha marcado el inicio de la semana.
Un regreso a las aulas que simboliza también el retorno a la normalidad climática
La vuelta al cole en Nules no solo supone el reencuentro con profesores y compañeros, sino también el retorno a un clima más propio de septiembre, dejando atrás el episodio de calor extremo que ha marcado el martes. La llegada de la lluvia y la bajada de temperaturas actúan como recordatorio de la transición hacia el otoño y aportan un punto de equilibrio tras varios días de ambiente sofocante. Un inicio de curso que, pese a la inestabilidad, refuerza la idea de que el municipio avanza hacia una semana más templada y acorde con la época, en la que el tiempo vuelve a acompañar el ritmo cotidiano de la comunidad educativa.





