El Handbol Nules vivió un fin de semana repleto de partidos en todas sus categorías, dejando una combinación de resultados, aprendizajes y momentos que reflejan el crecimiento del club. Desde los más pequeños hasta el sénior, cada equipo mostró compromiso y carácter, en una jornada marcada también por el gran ambiente en las gradas del pabellón.
Infantil masculino 17–27 Xàtiva
El segundo partido de Copa enfrentó al Nules con un rival desconocido. El inicio fue igualado, con buenas defensas que mantuvieron al equipo dentro del partido. En la segunda parte, el cansancio y la falta de acierto ofensivo pasaron factura, ampliándose la diferencia hasta los 10 goles. Aun así, el técnico destaca el esfuerzo: “No ha sido nuestro mejor partido, pero el esfuerzo es innegable.”

Juvenil masculino 33–36 H. Benicarló
El equipo volvía a casa tras meses sin jugar como local. La primera parte fue complicada y el Benicarló se marchó al descanso con ventaja (14–19). En la segunda mitad, el Nules mejoró con cambios tácticos, pero los fallos en el lanzamiento impidieron culminar la remontada. José lo resume como “un partido de aprendizaje con cosas positivas y otras que mejorar.”

Infantil femenino 7–37 BM Llíria Azul
Partido difícil marcado por las bajas. Cuatro jugadoras alevines reforzaron al equipo y las dos porteras jugaron minutos como jugadoras de campo. A pesar del marcador, las chicas mostraron valentía y espíritu de lucha.

Cadete masculino 26–34 Xàtiva
El rival planteó una defensa 3–3 que costó atacar al inicio. Con el paso de los minutos, el Nules fue encontrando soluciones y acercándose en el marcador. En la segunda parte, la defensa estuvo sólida y el portero muy acertado. El equipo presionó en los minutos finales, pero no logró culminar la remontada.

Sénior masculino 24–20 Oliva
El partido más vibrante del fin de semana. El Oliva, tercer clasificado, llegó con la obligación de sumar, pero se encontró con un Nules muy serio. Tras un primer tiempo igualado (13–14), el rival abrió una brecha de cinco goles en la segunda parte (14–19). Cuando el partido parecía cuesta arriba, el equipo firmó 12 minutos espectaculares, con un parcial de 10–1 que levantó al pabellón y selló una victoria de enorme mérito.

Infantil femenino 29–21 Morvedre Rojo
Partido muy serio del equipo, que tras un inicio con dudas fue creciendo hasta marcharse al descanso con un claro 17–7. La segunda parte mantuvo la misma dinámica y permitió rotaciones. Gran actuación coral.

Cadete femenino 31–38 Morvedre Rojo
El equipo comenzó muy bien, con un 3–0 inicial y una defensa sólida. Sin embargo, varios despistes en ataque permitieron al rival tomar ventaja. En la segunda parte, el ataque mejoró, pero no fue suficiente para reducir la diferencia.

Alevín mixto 10–6 Castellón
Gran partido del alevín, mostrando todo lo aprendido durante la temporada. Defensa sólida, buenas decisiones en ataque y una sensación final muy positiva.

Benjamín mixto – Castellón
Los más pequeños ofrecieron un partido lleno de energía: robos, pases rápidos y buenas decisiones en ataque. Un encuentro muy completo que dejó grandes sensaciones.

Juvenil femenino 35–25 Benicarló
Segundo partido de Copa ante un rival desconocido. El equipo tardó en entrar en juego, pero aun así llegó al descanso por delante. La segunda parte fue un intercambio constante de goles, con mucho acierto ofensivo pero dificultades para defender la ventaja. El cuerpo técnico insiste en mejorar la defensa para tener partidos más tranquilos.

Un pabellón entregado y un sénior arropado hasta el final
El fin de semana dejó claro que el Handbol Nules es mucho más que resultados. En cada partido se vio compromiso, aprendizaje y una identidad que se fortalece desde la base hasta el sénior. Pero si hubo un elemento que marcó la diferencia, fue la afición.
El ambiente en la grada fue creciendo partido a partido, hasta alcanzar su punto álgido en el encuentro del sénior masculino. El pabellón se convirtió en una caldera y la afición se dejó la voz en los minutos decisivos. Ese empuje fue clave en la remontada final, demostrando que el pabellón es un fortín cuando la grada aprieta.
Las familias, los jugadores de otras categorías, los entrenadores y los más pequeños del club llenaron las gradas de color verde y negro, creando una atmósfera que refleja el espíritu del Handbol Nules: unidad, pasión y orgullo por el equipo.
El club cierra así un fin de semana que, más allá de los marcadores, deja una sensación clara: el proyecto crece, la cantera responde y la afición está más viva que nunca.



