La capilla de la Mare de Déu de la Soledat acogió este lunes uno de los actos más emotivos y simbólicos del calendario devocional local: la despedida de las Camareras que han servido a la patrona durante el último año y la presentación oficial de las nuevas jóvenes que asumirán el relevo. Un acto íntimo, solemne y profundamente arraigado en la identidad del municipio, que volvió a demostrar la fuerza de una tradición que se mantiene viva generación tras generación.

La ceremonia comenzó con un sentido reconocimiento a Teresa, Claudia, Gema, María y Marta, las Camareras salientes que concluyen un año especialmente significativo. Su servicio ha coincidido con la conmemoración del 25º aniversario de la Coronación de la Mare de Déu de la Soletat, un hito histórico que ha impregnado cada celebración de un simbolismo especial. La comunidad agradeció su entrega, su dedicación constante y el cariño con el que han representado a la patrona en un año que quedará grabado en la memoria colectiva.
Tras la despedida, la capilla se llenó de aplausos para recibir a las nuevas Camareras, que asumen el cargo con ilusión, responsabilidad y un profundo sentimiento de pertenencia. Las jóvenes Laura Alagarda, Mª José Arenós, Aitana Arnau, Carmen Bolillo, Alexia Borrás, Lucía Canós, Paula Esbrí, Mª Carmen Escobedo, Diana Gavara, Esther González, Carla Gozalbo, Irene Lucas, Meritxell Portalés, Neus Saborit, Balma González y Mª Carmen Ripollés fueron presentadas ante familiares, vecinos y devotos, quienes quisieron acompañarlas en este inicio de etapa. Todas ellas expresaron su agradecimiento por la confianza depositada y su deseo de vivir un año lleno de momentos compartidos junto a la Mare de Déu.

El ambiente, marcado por la emoción contenida y el respeto ceremonial, volvió a poner de manifiesto la vitalidad de una tradición que sigue creciendo gracias al compromiso de las familias y al sentimiento colectivo que rodea a la patrona. La renovación de las Camareras es, cada año, un símbolo de continuidad, identidad y devoción compartida.
Un año de legado y un año por vivir
La despedida de las Camareras salientes cierra un ciclo excepcional, marcado por el 25º aniversario de la Coronación, y pone en valor su trabajo, su entrega y su papel fundamental en un año histórico para la devoción de la Soledat. Al mismo tiempo, la bienvenida a las nuevas jóvenes abre un nuevo camino cargado de fe, hermandad y vivencias únicas. Que disfruten de un año irrepetible, lleno de momentos que quedarán para siempre en su memoria y en la del pueblo que custodia esta tradición con orgullo.





