El Local Multifuncional de Nules se llenó de música, ilusión y espíritu navideño el sábado 20 de diciembre con el esperado Concierto de Navidad organizado por la Banda Artística Nulense. Un evento que, como cada año, reunió a familias, amigos y amantes de la música para celebrar juntos estas fechas tan especiales.
La velada se dividió en dos partes bien diferenciadas. La primera estuvo protagonizada por la Banda Juvenil de la Asociación Musical Artística Nulense, que ofreció un repertorio vibrante y actual con piezas como Guardians of the Galaxy, Africata, Return of the Vikings, Señorita y el clásico Feliz Navidad. Los presentadores Oriol Ortega y Dídac Marín guiaron con entusiasmo esta primera parte, que demostró el talento y la pasión de los músicos más jóvenes del municipio.

La segunda parte estuvo a cargo de la Banda mayor, bajo la dirección de Toni Reyero Vilar. Con un repertorio inspirado en el famoso Concierto de Año Nuevo de Viena, el público disfrutó de valses y polcas como Jazz Suite de Shostakovich, Danubio Azul y Polka Trish Trash de Johann Strauss, además de un emotivo Vals de Anthony Hopkins. Uno de los momentos más especiales fue la interpretación de tres villancicos populares —Rin, rin, Pastoret y Fum, Fum, Fum— cantados por una gran parte del alumnado de la Escuela de Música Artística Nulense, que cuenta con más de 160 estudiantes, entre niños y adultos. La participación coral emocionó al público y reforzó el vínculo entre generaciones, mostrando que la música es un lenguaje que une.
Las presentadoras Nube Oliver y Adriana Climent pusieron voz y calidez a esta segunda parte, que culminó con una ovación entusiasta por parte del público.
El evento volvió a demostrar que la música es uno de los pilares culturales de Nules, capaz de unir generaciones y de transmitir valores como el compañerismo, la constancia y la sensibilidad artística.

Gracias por una tarde donde la música fue Navidad
El Concierto de Navidad de la Banda Artística Nulense no es solo una cita musical: es una celebración de la comunidad, del esfuerzo compartido y de la ilusión colectiva. Cada nota interpretada, cada voz que se alza para cantar, cada mirada emocionada entre el público, nos recuerda que la música es un regalo que nos conecta con lo que somos y con lo que queremos ser.
En un mundo que a menudo corre demasiado deprisa, la música nos invita a detenernos, a escucharnos, a sentir. Y en Navidad, ese poder se multiplica: las melodías tradicionales nos evocan recuerdos, las nuevas interpretaciones nos abren caminos, y la participación de tantos alumnos —de todas las edades— nos habla de un futuro lleno de armonía.
Gracias a la Banda Artística Nulense, a su escuela de música y a todas las personas que hacen posible este concierto, Nules vuelve a demostrar que la cultura está viva, que la tradición se renueva, y que la música es, sin duda, uno de los mejores regalos que podemos compartir.

