El Teatro Caja Rural Nules se llenó de música, emoción y espíritu navideño el mediodía del domingo 21 de diciembre con el esperado Concierto de Navidad, protagonizado por dos destacadas formaciones: la Orquesta de Pulso y Púa Ciudad de Segorbe, dirigida por Juan Fco. Plasencia Civera, y la Orquesta Laudística Daniel Fortea, bajo la batuta de Gracia Valdeolivas Novella.
El público disfrutó de un repertorio variado y cuidadosamente seleccionado, interpretado con elegancia y sensibilidad por ambas agrupaciones. La presentación corrió a cargo de Laura Martínez de Lagos Espinosa, quien aportó calidez y cercanía a la velada.
La primera parte del concierto estuvo marcada por la precisión técnica y el carácter festivo de la Orquesta de Segorbe, que ofreció piezas que evocaban paisajes sonoros llenos de luz y tradición. La segunda parte, a cargo de la Orquesta Daniel Fortea, destacó por su riqueza armónica y la belleza de sus arreglos, con momentos de gran emotividad que arrancaron aplausos espontáneos del público.
El escenario contribuyó a crear una atmósfera envolvente donde la música se convirtió en vehículo de encuentro, memoria y celebración.

La música, regalo compartido de Navidad
El Concierto de Navidad celebrado en el Teatro Caja Rural volvió a demostrar que la música es uno de los pilares más sólidos de la vida cultural de Nules. No solo por la calidad interpretativa de las orquestas participantes, sino por la capacidad que tienen estos encuentros para reunir a familias enteras, generaciones distintas y amantes de la tradición musical que encuentran en estas fechas un motivo especial para compartir emociones.
En cada pieza interpretada, en cada gesto del director y en cada mirada cómplice entre los músicos, se percibía ese espíritu navideño que no necesita palabras para sentirse. La música se convirtió en un abrazo colectivo, en un refugio cálido frente al ritmo acelerado del día a día, en un recordatorio de que la cultura sigue siendo un espacio donde la comunidad se reconoce, se escucha y se celebra.
La Navidad, con su mezcla de nostalgia y esperanza, encontró en este concierto un escenario perfecto para florecer. Las melodías resonaron como un puente entre pasado y presente, entre tradición y renovación, entre quienes llevan toda una vida vinculados a la música y quienes la descubren por primera vez desde una butaca. Y es precisamente esa capacidad de unir, de emocionar y de hacer sentir parte de algo más grande, lo que convierte este concierto en una cita imprescindible cada diciembre.
Desde este medio felicitamos a la Orquesta Laudística Daniel Fortea, a la Orquesta de Pulso y Púa Ciudad de Segorbe, a sus directores y a la organización por ofrecer un espectáculo lleno de sensibilidad, profesionalidad y cariño.
Que la música siga iluminando nuestras fiestas y acompañándonos en cada nuevo comienzo.

