Mascarell se prepara para vivir del 16 al 18 de enero una de las celebraciones más emblemáticas de su calendario: Sant Antoni, una fiesta profundamente arraigada que combina actos taurinos, rituales religiosos, gastronomía popular y la participación activa de vecinos y visitantes. El marco no puede ser más especial: Mascarell es el único pueblo completamente amurallado de la Comunitat Valenciana, un escenario histórico que convierte cada acto en una experiencia única.
Tres días de actos para todos los públicos
Las celebraciones comenzarán el viernes 16 de enero con la entrada de vacas a las 17:00 h, seguida del tradicional toro embolado a las 22:00 h, uno de los momentos más esperados por los aficionados.
El sábado 17 de enero será la jornada más intensa de la programación. A mediodía, a las 12:00 h, Mascarell vivirá la entrada de vacas seguida de la suelta de cuatro reses, un acto que tradicionalmente reúne a numerosos aficionados. Por la tarde, a las 17:00 h, continuará la actividad taurina con una nueva sesión que volverá a llenar las calles de ambiente festivo. Ya al anochecer, a las 19:00 h, tendrá lugar la popular cena de paiporta, un encuentro gastronómico que cada año congrega a vecinos y visitantes en un ambiente de convivencia. La jornada concluirá a las 23:00 h con una última suelta de vacas, que pondrá el broche final a un sábado repleto de tradición y participación.
El domingo 18 de enero estará dedicado a los actos más simbólicos de la festividad. A las 19:00 h se celebrará la misa en honor a Sant Antoni, seguida a las 20:00 h de la bendición de animales y la tradicional hoguera en la plaza Mayor. La jornada finalizará con el reparto de rotllets y chocolate para todos los asistentes.

Defensa de las tradiciones: identidad, cultura y comunidad
Más allá del programa festivo, Sant Antoni representa un compromiso con las raíces del municipio. La hoguera, la bendición de animales, los actos taurinos y la convivencia vecinal forman parte de un legado cultural que Mascarell mantiene vivo con orgullo. La fiesta se convierte así en un espacio donde generaciones distintas comparten costumbres, valores y memoria colectiva.
Desde la organización se destaca que estas celebraciones son también una oportunidad para reivindicar el valor de las tradiciones locales, entendidas como un patrimonio cultural que fortalece la identidad del pueblo y fomenta la cohesión social.
El municipio anima a vecinos, visitantes y amantes de la cultura popular a disfrutar de tres días de fiesta auténtica en un entorno histórico incomparable. La participación ciudadana es esencial para que Sant Antoni siga siendo una celebración viva, cercana y profundamente arraigada.
Porque Sant Antoni no solo se celebra: se vive, se comparte y se transmite. Mascarell os espera, entre murallas, con fuego, tradición y comunidad.

