Los ayuntamientos de Nules y la Vall d’Uixó han instalado de forma conjunta un gálibo en el camino de la Ralla con el objetivo de impedir el paso de vehículos de gran tonelaje y preservar el buen estado del firme de esta vía rural compartida por ambos municipios.
La actuación pone fin a un problema que se venía repitiendo desde hace años, ya que numerosos camiones utilizaban este camino como acceso o salida a uno de los polígonos industriales de la zona, provocando un deterioro constante del pavimento y obligando a realizar continuas reparaciones. Con la instalación del nuevo gálibo, se busca impedir este tránsito habitual de vehículos pesados y reducir los costes de mantenimiento derivados del desgaste de la vía.

Al tratarse de un camino limítrofe entre ambos términos municipales, los dos ayuntamientos han colaborado tanto en la ejecución de la actuación como en la financiación de la instalación, sufragando conjuntamente el coste del nuevo gálibo.
Aunque la medida limitará el acceso de vehículos pesados, el gálibo permanecerá abierto durante la campaña de recogida de la naranja, permitiendo el paso de la maquinaria agrícola y de los vehículos necesarios para el desarrollo de la actividad citrícola.
Protección del territorio agrícola y cooperación entre municipios vecinos
La instalación del gálibo en el camino de la Ralla representa un avance significativo en la gestión y protección de las infraestructuras rurales compartidas. Más allá de resolver un problema recurrente, la actuación evidencia una planificación conjunta que prioriza la conservación del territorio agrícola y la seguridad de quienes utilizan esta vía en su día a día.
El camino de la Ralla es una pieza clave en la movilidad rural, un enlace que sostiene la actividad citrícola y conecta explotaciones, parcelas y servicios. Su preservación garantiza que continúe cumpliendo esta función sin quedar expuesto al desgaste provocado por vehículos que exceden su capacidad. La decisión de permitir el paso durante la campaña de la naranja demuestra una intervención equilibrada, que protege la infraestructura sin comprometer el ritmo productivo del sector agrícola.
Con esta actuación, Nules y la Vall d’Uixó refuerzan su compromiso con el entorno rural y consolidan un modelo de cooperación institucional que prioriza soluciones eficaces, sostenibles y adaptadas a las necesidades reales del territorio. La instalación del gálibo no es solo una medida técnica: es una apuesta por la conservación, la coordinación y la responsabilidad compartida en la gestión de los caminos que vertebran la vida agrícola y vecinal de ambos municipios.




