La Dirección General de Salut Pública, dependiente de la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana, ha emitido un documento oficial con recomendaciones para la población ante la persistente presencia de humo en los municipios afectados por el incendio forestal de la Sierra de Espadán. Las mediciones realizadas esta misma mañana en Nules por portales meteorológicos que monitorizan la calidad del aire al minuto han registrado un índice AQI 173, clasificado como “muy poco saludable”, un nivel que puede provocar molestias respiratorias incluso en personas sanas y efectos inmediatos en grupos vulnerables.
Durante los últimos días, las localidades cercanas al incendio han amanecido con humo visible y una especie de neblina constante, especialmente a primeras horas de la mañana. Según explican los técnicos, el viento arrastra partículas y ceniza procedentes del incendio y, al detenerse, estas caen en suspensión sobre la población, generando una capa que se respira directamente. Aunque no hay ningún nivel de alerta activado, Salut Pública recomienda el uso de mascarilla FFP2 en todas las zonas afectadas por el humo, especialmente para personas con enfermedades crónicas o dificultades respiratorias y recuerda que las mascarillas quirúrgicas o de tela no protegen frente a las partículas del humo.

Además, aconseja permanecer el mayor tiempo posible en espacios interiores, manteniendo puertas y ventanas cerradas y evitando cualquier entrada de aire exterior a través de chimeneas, extractores o sistemas de ventilación. También recomienda utilizar aire acondicionado en modo recirculación, evitar fumar y no emplear braseros, velas o incienso, ya que generan partículas adicionales. Asimismo, se aconseja reducir la actividad física intensa tanto en interiores como en exteriores. Las personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares deben seguir las indicaciones de sus profesionales sanitarios y tener disponible su medicación, especialmente inhaladores.
En caso de acumulación de cenizas, se recomienda limpiar las superficies con un paño húmedo y humedecer el suelo antes de barrer para evitar que las partículas vuelvan a quedar en suspensión. Durante estas tareas es aconsejable utilizar mascarilla FFP2 y lavarse las manos al finalizar. Una vez desaparezca el humo, se debe ventilar adecuadamente la vivienda.
El humo del incendio puede afectar a kilómetros de distancia
El documento recuerda que los incendios forestales pueden afectar a la salud incluso en zonas alejadas del foco, debido a la dispersión del humo y de las partículas contaminantes transportadas por el viento. Estas partículas pueden irritar ojos y vías respiratorias, agravar enfermedades respiratorias o cardiovasculares y afectar temporalmente al entorno y a la calidad del aire interior.
Por ello, la prevención y el cumplimiento de las recomendaciones de Salut Pública resultan esenciales para proteger la salud de la población mientras persista la situación.





