La Semana Santa de Nules comenzó este fin de semana con un arranque intenso, solemne y profundamente emotivo. Tres días consecutivos de actos llenos de simbolismo, devoción y participación ciudadana marcaron el inicio de una celebración que, año tras año, reafirma su arraigo en el corazón del municipio.
Viernes de Dolores: la Virgen de los Dolores anuncia el comienzo de la Semana Santa
El Viernes de Dolores abrió oficialmente la programación con el traslado procesional de la Virgen de los Dolores, organizado por la Hermandad de Nazarenos de la Purísima Sangre. La imagen, portada exclusivamente por mujeres portadoras, recorrió las calles de Nules en un ambiente de profundo respeto y recogimiento.
El cortejo avanzó entre silencios, miradas emocionadas y la solemnidad que caracteriza este acto, que simboliza el umbral espiritual de la Semana Santa. El regreso al Convento de la Sagrada Familia cerró una tarde marcada por la devoción y la fuerza de una tradición que sigue viva gracias al compromiso de la hermandad y de todo el pueblo.

Sábado: un pregón histórico que emocionó a una iglesia llena
El sábado a las 18.00 horas, la Iglesia del Convento se llenó hasta el último banco para acoger el Pregón de la Semana Santa, también organizado por la Hermandad de Nazarenos de la Purísima Sangre. Este año, el honor recayó en José Amiguet Esteban, quien ofreció un pregón que quedará en la memoria de los asistentes.
Amiguet no solo habló del significado espiritual de la Semana Santa; abrió su corazón para compartir vivencias personales que conmovieron a todos: recuerdos de infancia, momentos que marcaron su fe y, especialmente, su salida en procesión como promesa tras recuperarse de un atropello que lo dejó al borde de la muerte. Sus palabras, sinceras y llenas de humanidad, arrancaron aplausos y emocionaron a una iglesia completamente entregada.
Al finalizar, el presidente de la cofradía, José Luis Martínez, le entregó una placa en agradecimiento por su pregón. El acto continuó con un concierto del Ciclo de Música de Órgano, que llenó el templo de solemnidad, y concluyó con un vino de honor en la Casa del Convento, donde cofrades, vecinos y autoridades compartieron un ambiente de hermandad.
Entre los asistentes destacó la presencia de miembros de la corporación municipal, con especial mención al concejal de Tradiciones, Ramón Martínez, que acompañó a la hermandad en este arranque tan significativo.

Domingo de Ramos: Nules se llena de vida, fe y alegría
El Domingo de Ramos volvió a convertir las calles de Nules en un río de palmas, ramos y familias. Ni el viento pudo frenar el fervor de un pueblo que salió a la calle para acompañar a la Cofradía de l’Oració de l’Hort, que procesionó con la imagen de Jesús a lomos de la burreta desde la Iglesia de la Inmaculada hasta la Iglesia Arciprestal.

La procesión, multitudinaria, avanzó entre aplausos, niños ilusionados y mayores que revivían tradiciones de toda una vida. Ya en el templo, la homilía se celebró con el aforo completo, reflejo del profundo arraigo que esta celebración tiene en Nules.
La corporación municipal acudió al completo, encabezada por el alcalde David García, acompañando a cofrades y vecinos en uno de los actos más simbólicos y participativos de la Semana Santa.

Una Semana Santa que engrandece a Nules
El arranque de la Semana Santa de Nules ha vuelto a demostrar que esta celebración es mucho más que un conjunto de actos religiosos: es identidad, memoria y comunidad. Es el esfuerzo de las hermandades, la entrega de los cofrades, la emoción de las familias y el compromiso de un pueblo que vive su tradición con orgullo.
Cada paso, cada palabra y cada gesto de este fin de semana ha recordado que la Semana Santa de Nules no solo se celebra: se siente, se comparte y se transmite de generación en generación.
Y la emoción continúa. Esta noche, la Plaça Major volverá a llenarse de tradición con la Exhibición del Tambor y el Bombo, un acto que reunirá a centenares de participantes y que seguirá marcando el pulso de una Semana Santa que promete ser inolvidable.
Nules inicia así una Semana Santa intensa, viva y profundamente nuestra.



