El Handbol Nules vivió un fin de semana de máxima exigencia competitiva, con partidos decisivos, dobles jornadas, desplazamientos complicados y un denominador común que atraviesa a toda la estructura del club: carácter, compromiso y una identidad que se fortalece en cada pista. La clasificación del Juvenil Masculino para la final de la Copa encabezó una jornada que dejó imágenes de esfuerzo, crecimiento y orgullo en todas las categorías.
CH Alcàsser 21–29 Enrique Solá e Hijos Ford Nules
El Juvenil Masculino afrontaba una visita clave: ganar o empatar ante el colista de la primera fase significaba estar en la final. La primera parte fue un ejercicio de solidez defensiva y paciencia ofensiva, con un ajustado 10-11 al descanso.
Tras la reanudación, el equipo impuso su sello: defensa contundente, circulación con sentido y un ritmo creciente que fue abriendo brecha con madurez y control. Las contras finales terminaron de romper el partido sin dar opción al rival.
El entrenador, José Doñate, lo resumió con claridad: “Este equipo se lo merece. Nadie nos ha regalado nada. Estamos en la final.”

Marni B 29–15 Quinto Pino Restaurante Nules
El Infantil Femenino afrontó una salida complicada ante un rival superior, pero el equipo respondió con garra y concentración. La defensa marcó la diferencia durante muchos minutos, permitiendo llegar al descanso con un digno 15-9.
En la segunda parte, varios contraataques del Marni abrieron la brecha, pero el Nules siguió luchando en defensa y ataque, mostrando una clara evolución respecto al partido anterior.
La entrenadora Amparo destacó la mejora colectiva y la actitud del grupo.

Marni B 41–29 Electricidad Avariento Nules
El Cadete Femenino se enfrentó a un rival nuevo, lo que obligó a adaptarse desde el primer minuto. El equipo comenzó bien, pero el Marni encontró acierto y abrió distancia. Pese a ello, el Nules mantuvo una defensa intensa y generó ocasiones, aunque el balón no quiso entrar en momentos clave.
La entrenadora Nora subrayó la lucha hasta el final y la capacidad del equipo para no rendirse nunca.

Llíria 31–26 Juan Carlos Cañada Seguros Helvetia Nules
El Infantil Masculino disputó un encuentro de ritmo altísimo en Llíria: defensas abiertas, transiciones constantes y un marcador igualado hasta los últimos minutos de la primera parte. Cinco lanzamientos al palo y varias pérdidas por falta de aire dejaron al equipo cinco abajo al descanso.
Sin cambios disponibles, el Nules mantuvo la intensidad todo lo que permitió el físico. El desgaste final y el acierto del rival acabaron decidiendo, pero el equipo dejó una imagen de coraje y competitividad.

Marni C 30–11 Quinto Pino Restaurante Nules
El Infantil Femenino afrontó un fin de semana durísimo: dos partidos en 24 horas, bajas importantes y rivales de nivel. Aun así, el equipo compitió de tú a tú durante casi toda la primera parte, llegando al descanso con un meritorio 14-9.
En la segunda mitad, el cansancio y los contraataques del rival abrieron la brecha, pero la portera del Nules sostuvo al equipo con paradas de mérito.
La entrenadora Amparo destacó la fortaleza mental del grupo.

Algirós 23–20 Ca Pere Restaurante Nules
El Infantil Femenino del Ca Pere Restaurante Nules firmó una actuación admirable ante el líder, el BM Algirós. Sin cambios por lesiones, el equipo compitió de igual a igual durante todo el encuentro, cayendo solo por tres goles en los minutos finales debido al desgaste físico.
La grada rival aplaudió el juego del Nules, un gesto que resume la calidad y el esfuerzo mostrado.

Llíria 26–34 Stock Ceramics Nules
El Cadete Masculino visitó Llíria con un plan claro: defender fuerte y correr. La primera parte fue un intercambio constante de goles (15-15). Tras dos ajustes clave en el descanso, el equipo ofreció su mejor versión: defensa sólida, transiciones rápidas y un juego colectivo brillante para cerrar un +8 de autoridad.
Un equipo con identidad, ambición y crecimiento constante.

Un fin de semana que confirma que el Handbol Nules sabe ganar y aprender de las derrotas
El fin de semana dejó marcadores, sí, pero sobre todo dejó señales. Señales de un club que compite con alma, que crece desde la base y que sostiene su identidad incluso en los escenarios más exigentes. Señales de equipos que viajan sin cambios, que afrontan dobles jornadas, que se vacían en defensa, que resisten el cansancio y que, aun cuando el marcador se inclina en contra, mantienen la mirada firme y la camiseta bien sujeta al pecho.
El Juvenil Masculino abrió el camino con una victoria que vale una final, pero detrás de ese logro hay una estructura entera que empuja: infantiles que se dejan la piel ante líderes, cadetes que firman segundas partes magistrales, porteras que sostienen al equipo cuando las piernas ya no responden, jugadoras que reciben el aplauso de la grada rival, entrenadores que corrigen, animan y creen.
Este fin de semana no fue solo deporte. Fue una declaración de principios. Fue la prueba de que el Handbol Nules no se define por un resultado, sino por una forma de competir.





