Nules celebró este miércoles 29 una jornada marcada por la emoción, la convivencia y el orgullo colectivo con la entrega de premios del Torneo Local de Colombicultura del Centenario de Caixa Rural Nules, un acto que reunió a peñas, aficionados y familias en la sede de la entidad, convertida para la ocasión en punto de encuentro de una de las tradiciones más arraigadas del municipio.
La ceremonia estuvo presidida por la presidenta de Caixa Rural Nules, Marisol Ballester, quien destacó el valor cultural y social de la colombicultura y subrayó el compromiso de la cooperativa con las raíces del pueblo en un año tan simbólico como el de su centenario.

Clasificación final del torneo
La competición, seguida con expectación durante toda la jornada, dejó la siguiente clasificación:
- Tendre – Jose Clavell
- Bisexual – Ivan Mecho
- Manos Calientes – Pablo Silvestre
- Xiquet de Nules – Gerard Gómez
- Malicioso – Jose María Martínez
- X Roig – Penya Revolcón
- Melonero – Sara Pérez
- Papayayo – Gerard Gómez
- Martineitor – Penya Víctor–Natxo–Vicent
El premio a Mejor Paloma fue para La Potra, de Ángel Calero, muy celebrada por su precisión y comportamiento durante la final.
Caixa Rural Nules: un siglo al lado de las tradiciones
La entrega de premios fue también un reconocimiento al papel que Caixa Rural Nules ha desempeñado durante cien años como motor social, cultural y económico del municipio. La entidad ha acompañado a generaciones de vecinos, apoyando iniciativas que fortalecen la identidad local y mantienen vivas las costumbres que definen al pueblo.
El torneo del centenario no solo celebró a los ganadores: celebró a toda una comunidad que mantiene viva una tradición que forma parte del alma de Nules.

Un centenario que convierte la tradición en legado y el legado en futuro
La celebración del torneo de colombicultura del Centenario de Caixa Rural Nules no fue solo una final ni una entrega de trofeos: fue un acto de identidad colectiva. Cada vuelo, cada mirada al cielo y cada aplauso recordó que Nules es un pueblo que sabe honrar lo que lo ha hecho fuerte, que reconoce en sus tradiciones un patrimonio vivo y que encuentra en ellas un punto de unión que trasciende generaciones.
En su centenario, Caixa Rural Nules no se limitó a mirar atrás: eligió celebrar aquello que sigue latiendo en el presente y que seguirá volando en el futuro. La entidad reafirmó su papel como motor social, como espacio de encuentro y como guardiana de una memoria que no se conserva en vitrinas, sino en la emoción compartida de un pueblo que se reconoce en sus raíces.
Porque hay aniversarios que se celebran y otros que se sienten. Y este, en Nules, se sintió en cada rincón del cielo.





